melancolía y locura

junio 4, 2019 Comentarios desactivados en melancolía y locura

Un mundo impregnado de melancolía. Acaso el síntoma de que algo perdimos de vista al nacer (y no tanto que echemos en falta una matriz: el feto no ve). O puede que se trate de alguien. En cualquier caso, no hubiéramos nacido de no haber sido arrancados. Somos quienes somos porque existimos como escindidos. La esquizofrenia, al fin y al cabo, sería la expresión de un subjetividad llevada al límite. Si no caemos en el desvarío mental, será porque nos tomamos en serio uno de los papeles que nos ha tocado en suerte. Pero nada que se decida desde nuestro lado merece la más mínima seriedad. No es casual que la figura típica del loco sea la de aquel que se cree Napoleón. Y en este sentido, es reveladora. Su locura no deja de ser la imagen especular de nuestra ilusión —de nuestro espejismo. Es verdad que muchos espirituales de hoy en día aspiran a disolverse en el fondo nutricio del que provenimos. Y aquí Freud tiene aún mucho que decirnos. Sin embargo, es posible que el error fundamental de la espiritualidad de la disolución sea que ignora que de lo que se trata no es de encontrar una solución, sino de ser encontrado. Y este es el problema. Pues no parece que haya nadie más allá de lo que nos parece que es. La irrupción es, por defecto, un milagro, por no decir, lo imposible.

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