lo trascendente y el símbolo
enero 1, 2026 § Deja un comentario
Algo es algo más que. Por ejemplo, el mechero que perteneció a papá. Así, ese mechero es más que un mechero. Y este más no solo tiene que ver conmigo. No es como la madalena de Proust —no es simplemente un evocador. Tiene que ver con mi padre, que ya murió. En cualquier caso, creeré que solo tiene que ver conmigo, con mis recuerdos o emociones, cuando la alteridad no juegue ningún papel —cuando haya olvidado que existir supone estar referido a lo imposible de una alteridad tot court. Para quien carga con lo que supone la existencia, lo presente apunta inevitablemente a lo que se sitúa más allá del presente, sea el Altísimo, un pasado irrecuperable, ese futuro inalcanzable. Y por eso, todo se halla cargado de significación. O lo que es lo mismo, del misterio que no cabe resolver.
Hoy, sin embargo, en vez de significado, únicamente la implicación. De lo que no somos quizá tan conscientes es que la cosificación del mundo implica también nuestra cosificación. Y quien dice cosificación dice sumisión. Aunque de vez en cuando nos dé alguna rabieta, provocando, de paso, la ilusión de que formamos parte de la resistencia. Sin embargo, la reacción nunca fue una respuesta.