trileros
abril 26, 2026 § Deja un comentario
Cuando decimos Dios es un Dios hecho carne lo que no podemos hacer es jugar con dos barajas, esto es, haciendo trampas. Y jugamos haciendo trampas donde el DIos ya hecho sigue entrando por la puerta de atrás. Cristianamente, que Dios no sea aún nadie sin su cuerpo significa que Dios quiso, y desde un principio, depender del hombre que depende de DIos. En definitiva, que Dios es este querer —esta voluntad, este amor. Presuponer que Dios sigue estando ahí arriba al margen de la carne, como lo supone la religión —esto es, dar por sentado que Dios es con independencia de su incorporación— es no haber entendido nada de la proclamación cristiana. Aun cuando a ello ha contribuido, sin duda, el éxito histórico del cristianismo,