más dos maneras
abril 28, 2026 § Deja un comentario
Quien vive como siendo vivido permanece en el campo de lo que hay y, por tanto, de la cosmovisión. Así, puede creer que hay espíritus en los bosques o una buena vibración de fondo con la que estaría bien sintonizar. O también que hay lo misterioso o, si se prefiere, el secreto. La nada, a lo sumo, se presenta como un asunto de fondo… que pronto es dejado de lado. Quien vive como siendo vivido permanece, por tanto, en el mapa mental. Y esto significa que vive alejado de la distancia que impone la reflexión. Pues la reflexión pone en cuestión los presupuestos de los mapas. Y ello en nombre de lo más duro , inmodificable, verdadero.
Lo anterior, sin embargo, no implica que quien se pregunta por qué hay lo que hay y no más bien nada —quien intenta ir más allá de la perspectiva o el mapa mental— sea incapaz de experimentar la Gracia. Solo que la acogerá desde el horizonte, ciertamente paradójico, de la nada. Y probablemente obre en consecuencia.
Con todo, quien experimenta hasta el fondo el aguijón de la reflexión tarde o temprano regresará, como Ulises, a casa. Y esto significa que quizá vuelvan a haber espíritus en los bosques. Aunque no sean exactamente los mismos. Pues hay una diferencia entre quien se cree Napoleón y quien asume el papel de Napoleón sabiendo que tras el papel hay quien aún ignora quién es.