excitante
agosto 9, 2026 § Deja un comentario
Puede que vivir intensamente pase por estar continumente excitado —en evitar el ennui. Sin embargo, no es así para la vida que se examina a sí misma y, por ende, permanece a una cierta distancia de cuanto le sucede (y menos, si no importa). Ahora bien, para quien elude la reflexión ¿acaso no tiene suficiente con la excitación —acaso no le basta con ir de distracción en distracción y tiro porque me toca? Quizá. Pero, en ese caso, deberíamos aceptar que, entre los humanos, hay quienes están más cerca del simio que de los ángeles.
Los griegos no tuvieron ningún problema en admitirlo. Sin embargo, el cristianismo —y con anterioridad, el primer estoicismo— se opuso frontalmente a esta división. Pues, ante Dios, nadie puede decir de sí mismo que dará el primer paso: las rameras os precederán. Nietzsche, en cambio, estuvo convencido de que el igualitarismo cristiano —la conversión del noble y el plebeyo en ovejas de un mismo rebaño— fue la condición del dominio sacerdotal, el más cruel. ¿Lecturas intercambiables? Es lo que suele decirse. Pero solo si la alteridad propia de lo real no incluye en su seno ninguna demanda.