mundo

septiembre 15, 2026 § Deja un comentario

El prójimo es, naturalmente, contexto. La división constituye el mundo: o de los nuestros, o contra los nuestros. El contexto es un verlas venir. La rutina, el mecanismo, el que la cosa funcione —cada uno en su casa y Dios en la de todos—, en definitiva, el Orden es el gran antídoto a la guerra. El otro —el desconcido, el extraño— siempre a distancia..

Por eso mismo, el mundo nunca responderá a la que acaso sea la pregunta moral par excellence: qué vida pueden esperar los que viven y mueren como perros. La fantasía que apunta a una compensación post mortem es solo eso, una fantasía, por no decir, una afrenta. De hecho, la excusa de nuestra dejación: ya se les retribuirá. Los chispazos de una genuina fraternidad, la que se realiza en el abrazo entre Jakob y Esaú, se revela como un acontecimiento vertical. No estamos hablando, por tanto, de una posibilidad del mundo, sino de su interrupción.

¿Dónde estoy?

Actualmente estás viendo los archivos para martes, septiembre 15th, 2026 en la modificación.