dichosos los infelices
septiembre 17, 2026 § Deja un comentario
La felicidad común es campesina, es decir, pagana. Aceptar lo que la vida nos va dando, tanto las pequeñas cosas como las grandes, como si no hubiese tanta diferencia; nada es nuestro; el puro presente ya es de por sí un milagro… etcétera. Hay, sin embargo, otra felicidad, la de aquellos a quienes va dirigido el sermón de la montaña, los castigados, y duramente, por el mundo. De ahí que esta solo pueda darse como esperanza. Y esta, a diferencia de la ilusión, no da por hecho lo que espera.