doll’s house
marzo 18, 2010 § Deja un comentario
El único reproche que, en los últimos dramas de Ibsen, sus personajes se plantean es el de no haber vivido sus vidas, el haberlas reprimido y sacrificado en nombre de una meta aparentemente superior que en realidad no justifica la vida ni le confiere significado, sino que más bien la sofoca vil e inútilmente.
Claudio Magris
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