sospecha
marzo 26, 2010 § Deja un comentario
Al fin y al cabo, no somos más que cuerpos arrodillados. Sin embargo, puede que nuestro sentido de lo humano dependa de mantener una cierta distancia con respecto a lo que somos. Como si nuestra verdad no nos perteneciera. Como si solo pudieramos soportarnos distraídamente.
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