el peregrino querúbico
mayo 7, 2010 § Deja un comentario
De un místico cristiano: el vaso debe estar limpio. Lava el vaso de tu corazón: si contiene heces, Dios jamás escanciará su vino en él.
(Y, sin embargo, nada hay menos cristiano que esta afirmación, pues si es cierta, entonces no puede haber salvación para la carne. Una de dos: o el hombre puede alcanzar la pureza —y, en ese caso, quien tiene manchadas las manos no tiene nada que hacer— o hay resurrección de los muertos. Tertium non datur.)