entre rosas anda el juego
mayo 8, 2010 § Deja un comentario
O una rosa no es más que una rosa —y por eso lo es todo—. O la rosa remite a una ausencia fundamental —y por eso la simboliza—. O bien la rosa se da enteramente desde el fondo mismo de la nada —y, por eso, exige nuestra mirada, nuestra contemplación— o bien la rosa es la huella de un por-venir absoluto —y, por eso, es Ley—. He aquí las dos actitudes, las dos sensibilidades. Por un lado, sale el sol. Por el otro, se oculta.