veo, veo
mayo 25, 2010 § Deja un comentario
¿Y qué veo en lo que veo? No siempre lo más obvio… Por ejemplo, ante un cuerpo bello, no solo su belleza. También, las moscas en el culo —o, por decirlo en fino, su futura descomposición, su mal olor, su muerte—. Sin embargo, a veces, también su impiedad, su capacidad para «arrojar niños vivos a las llamas» —o para pasar de largo ante el muselmänn—. Y también, aunque más raramente por lo difícil, la increible posibilidad de su redención.
No todos vemos lo mismo cuando vemos lo mismo. Un cuerpo, en verdad, no es solo un cuerpo.