al cabo de diez años
junio 8, 2010 § Deja un comentario
El fanático cree poder enfrentarse al poder del mal con la pureza de sus principios. Pero, al igual que el toro, se lanza contra la muleta roja en lugar de hacerlo contra el torero. De esta forma se cansa y sucumbe. Se enreda en lo accesorio y cae en la trampa.
Dietrich Bonhoeffer