será (la) eso
junio 16, 2010 § Deja un comentario
Aquí podemos dejarnos llevar o preguntarnos, sencillamente, qué resulta decisivo —esto es: qué decide el Sí o el No de nuestra breve existencia—. De otro modo: o podemos vivir inercialmente, buscando satisfacer, eso sí, nuestros deseos más o menos inmediatos; o podemos responder... aun cuando no sepamos a ciencia cierta a qué. En el primer caso, el centro está dentro de nosotros. En el segundo, no. En el primero, no hay mucha diferencia entre nuestra vida y la vida de una vaca (aun cuando sea una vaca sonriente). En el segundo, hay —diría— cierto margen de maniobra. Como si, curiosamente, no hubiera más libertad que la de quien obedece a una demanda infinita.