los preferidos de Dios
junio 24, 2010 § Deja un comentario
Que el Dios de la Cruz prefiera a los pobres antes que a los hombres de Dios —los hombres de las cimas y los templos— es algo que debería, cuanto menos, arrojarnos a una cierta perplejidad. O dicho con otras palabras: lo que humanamente no podemos aceptar es que ese Dios se identique con la podredumbre de los dejados de la mano de Dios y no con la pureza a la que, en un sentido u otro, aspiramos —por no decir con la energía de la paz y el amor—.
El escándalo —esto es, lo humanamente inadmisible—: que Dios sea esto…
…y que, por tanto, estemos obligados a esto
antes que a esto…


