¿y tú que sabes…?

junio 29, 2010 § Deja un comentario

¿Qué significa decir que de Dios, en sí mismo, tan solo tenemos un nombre… por otro lado impronunciable (YWHW)? Pues que Dios no es algo así como un enchufe al que puedo conectarme —o una especie de Red Bull etéreo—. Puede que quienes defienden una espiritualidad new age tengan razón y, efectivamente, exista una energía top de la que podemos participar… si hacemos bien las cosas. Esta sería, de hecho, la expresión actual de la antigua religiosidad. Las coordenadas siguen siendo las mismas, solo que el más allá se ha hecho subyacente y los dioses algo más abstractos. Pero todo esto sigue siendo, al fin y al cabo, irrelevante. Lo relevante: si el Mal tiene o no la última palabra. Y ciertamente, resulta tautológico —por no decir estúpido— creer que dejará de haber Mal si todos hiciéramos lo debido… pues el dato inicial —el dato natural— es, precisamente, que no todos podremos hacer lo debido. Lo que olvida la espiritualidad new age —esa ilusión— es que naturalmente la vida solo se despliega fagocintándose a sí misma. Por eso, decir que de Dios, en sí mismo, tan solo poseemos el nombre equivale a decir que de Dios en sí mismo, seguimos sin saber. O lo que es lo mismo: que si estamos sometidos a Dios es porque Dios se nos da como la presencia de una ausencia. Dios no es en verdad una solución.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo ¿y tú que sabes…? en la modificación.

Meta