superstición
julio 5, 2010 § Deja un comentario
¿Y si la crítica ilustrada a la imaginación no hubiera cercenado de raíz la posibilidad misma de la experiencia y, al fin y al cabo, la posibilidad de la reconciliación con uno mismo? Pues ¿cómo alcanzar una cierta integridad —cómo superar, en definitiva, la dispersión a la que nos fuerza la adaptación—, si uno no puede concebir en verdad que su vida responde a una llamada de lo invisible? Si cuando oímos voces, en verdad solo nos oímos a nosotros, ¿cómo podremos sinceramente responder? Pues quien, en su sano juicio, sigue simplemente su inclinación, no puede ir muy lejos.