la filosofía del jabalí
julio 8, 2010 § Deja un comentario
Desde la barra de un bar los hombres se revelan como «ninots que fan cosetes» (Josep Llort). La barra de un bar, sin duda, posee la suficiente elevación como para observar tranquilamente el naufragio ajeno, la quiebra del alma, una común falta de integridad. Así, podemos ver al sacerdote que deja pasar las horas introduciendo monedas en la máquina tragaperras con la mirada de quien ya no sabe adonde ir. O al psiquiatra que escribió tantos libros de éxito sobre cómo vivir en pareja, seduciendo a la última periodista que le entrevistó.
(Sin embargo, también podemos encontrar a Frankie Dunn (Clint Eastwood) tal y como aparece en la escena final de Million Dollar Baby. De regreso, sin nada que decir. De espaldas a la cámara, Frankie Dunn ya no tiene que justificarse ante los hombres. Aquí ya no hay ninot. Como si la única integridad posible fuera la del fracaso —o la del ninot trencat, si se prefiere—. Como si solo pudiéramos ver en verdad donde ya nada queda por ver.)