anima
julio 9, 2010 § Deja un comentario
Hay dos tipos de almas. La que anhela la pureza de lo divino. La que sufre a Dios. La primera es erótica. La segunda judía. En el primer caso, se trata de ascender. En el segundo de regresar con vida. En el primer caso, tenemos un alma bella, esto es, un cuerpo que participa de la vida divina. En el segundo, un cuerpo dejado de la mano de Dios, sin raíz. El espíritu, en el primer caso, es impulso hacia lo alto. En el segundo, resistencia. La primera alma es elevada porque ha hecho lo debido. La segunda hace lo debido porque ha sido enterrada. Aparentemente, no hay alternativa: o Platón o Abraham. Sin embargo, Occidente, al fin y al cabo, aprendió a nadar entre dos aguas.