rabí Moshé
julio 13, 2010 § Deja un comentario
No hay nada en el hombre que haya sido creado en vano. Las cualidades más bajas y despreciadas pueden elevarse para ser puestas al servicio de Dios. Por ejemplo, el orgullo. Si se lo eleva, se transforma en valor para andar los caminos de Dios. Pero ¿para qué fue creada la negación de Dios? Ella también puede ser elevada, pues si uno viene hacia ti pidiéndote ayuda, no puedes limitarte a las palabras piadosas, diciéndole, por ejemplo: ten confianza y deposita tu necesidad en manos de Dios, sino que en ese caso tienes que actuar como si Dios no existiera, como si en todo el mundo hubiera solo un hombre que pudiera ayudar a quien reclama tu ayuda: tú y nadie más.
Moshé Löb