historias bíblicas (1)
septiembre 3, 2010 § Deja un comentario
Hablemos de Dios.
«Un hombre y una mujer, judíos, cubren con su cuerpo el cuerpo de su hija pequeña para que las balas del pelotón no la alcancen. La niña, de unos dos años, sobrevive, aunque con heridas en un muslo. El jefe del pelotón se da cuenta y consigue esconderla y dejarla al cuidado de unos granjeros con el propósito de llevársela cuando acabe la guerra. La niña crecerá feliz con su nueva familia. No recuerda su trauma. Tampoco se acuerda de cómo su padre la abrazaba, cuando apenas tenía un año, para hacer como que bailaban. Ni de cómo la besaba diciéndole que tenía los ojos de su madre. Cree que la cicatriz en el muslo es congénita. Al fin y al cabo, todo es muy simple. Los cadáveres de los elegidos de Dios quedaron en el campo.»