esa situación
septiembre 4, 2010 § Deja un comentario
El hombre no es su deseo, sino la distancia —la enajenación— que experimenta con su propio deseo. Quien vive a flor de piel —quien no cree ser más que su impulso más intenso— aún le queda mucho camino por recorrer. Otra cosa es que el hombre tampoco sepa a ciencia cierta qué hacer con su extrañeza de sí. Sin embargo, esto es lo que hay. Con todo, que los griegos se atrevieran a decir que no hay más felicidad que la de quienes alcanzan ese estado de suspensión debería, cuanto menos, desconcertarnos.