comentario a historias bíblicas (4)

octubre 3, 2010 § Deja un comentario

¿Qué diferencia al ateo del rabino? ¿Entre quien dice que no hay Dios y aquel cuyo Dios se encuentra ausente? El ateo no ve nada. El rabino ve la nada. Más aún: el yo que se encuentra implicado en cada caso es diferente. No puede ser el mismo yo el que siempre se situa ante cosas que aquel para quien el mundo es un Testamento debido al descanso de Dios. El primer yo tan solo posee necesidades. Su horizonte es el de su satisfacción. El segundo, no acaba de ser… y, por eso mismo, es por entero su deber ser. Por otro lado, cualquiera puede compadecerse de quien sufre el abandono de Dios —cualquiera puede reaccionar a su favor—. Sin embargo, diría que sólo quien se halla sometido a la Altura de Dios reconoce el grito del abandonado de Dios como el mandato mismo de Dios. Únicamente un judío puede soportar el vértigo de esta identificación. Tan solo él puede convertirse en rehén de un desgraciado.

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