historias bíblicas (4)
octubre 3, 2010 § Deja un comentario
Un rabino se encuentra rezando de rodillas en una sinagoga. Alguien que hacía ya tiempo que había perdido la fe se le acerca y le dice: «Dios no existe. Dios abandonó a sus elegidos.» El rabino le responde: «eso ya lo sabemos». Entonces el ateo, perplejo, le pregunta: «pero, entonces ¿por qué sigues aquí, arrodillado?» Y el rabino, le contesta: «por eso mismo, por eso mismo…».