sospechosos habituales

noviembre 9, 2010 § Deja un comentario

Incluso en la piel de la mujer bella habitan los ácaros más infectos. ¿Qué hay pues ahí? ¿Un cuerpo bello? ¿Un mundo de bichos minúsculos? ¿Partículas elementales danzando al azar en un inmenso vacío? ¿Cuándo ya no será posible mirar más allá? No hay hechos, pues. Mejor dicho: en los hechos no encontramos nada último, nada que nos obligue a decir ‘es esto, no hay más’. Que veamos una cosa u otra dependerá, en definitiva, de qué nos interese ver. Así, la cosa última no es nada. O lo que viene a ser lo mismo: aquello último es el advenimiento mismo de la nada. Al fin y al cabo, un silencio de muerte.

(Y quizá sea por eso que Dios no pueda darse más que como resucitado.)

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo sospechosos habituales en la modificación.

Meta