fantasías de ayer y de hoy
diciembre 7, 2010 § Deja un comentario
¿Puedo tomarme en serio el combate contra el mundo, si no puedo ver de algún modo que el mundo se encuentra en manos de Satán? ¿Cómo me seguirá el cuerpo en esta lucha si el mal es tan solo un hecho o, lo que es peor, una abstracción? Si no hay quienes se encuentran poseídos por el mal —aunque esa posesión se muestre como la banalidad de un Eichmann— ¿contra qué pelear? ¿Acaso la seriedad no exige una fantasma verdadero? Lo que todavía no hemos comprendido: el fantasma es más real que los cuerpos con quienes nos cruzamos.