nice to meet you
enero 18, 2011 § Deja un comentario
O bien hay unión o bien, encuentro. La unión, sin embargo, no es viable. La unión suprime la diferencia y eso no es posible sin dejar de ser quienes somos. Tan solo nos queda, pues, el encuentro. Pero lo cierto es que solo se encuentran quienes reconocen que no pueden unirse. El encuentro sucede, así, al fracaso de la unión. La moraleja surge de inmediato: una verdad solo puede darse como el abrupto final de una historia. O lo que viene a ser lo mismo: la verdad —como el sueño o la felicidad— es un daño colateral. Como si no fuera posible pretender lo que buscamos.