casi una obviedad
marzo 7, 2011 Comentarios desactivados en casi una obviedad
Si se me estuviera permitido llevar una sola obra a una isla solitaria, eligiría el Bach de Koroliov, en concreto sus Goldberg. Escuharía ese disco una y otra vez hasta el último suspiro mientras me consumo de hambre y de sed.
György Ligeti