bolt
mayo 17, 2011 Comentarios desactivados en bolt
Dos son las cosas que nos liberan de la mediocridad que nos rodea: el gran sufrimiento y el humor del bufón. El sufrimiento es perenne. Pero no todos tenemos la suerte de sufrir lo indecible. Por eso, mientras tanto, nos son tan necesarias las bufonadas. Y es que dificilmente podremos trascender nuestra pequeña circunstancia, si no es convirtiéndonos en espectadores de esa escena de guiñol en la que, tarde o temprano, se transforma nuestra existencia. No en vano todas las vidas reales tenían su propio hazmerreír: para que no olvidaran quienes eran más allá de lo que representaban. Sin bufón —sin ese amigo que se ríe contigo de ti mismo— toda vida es, ciertamente, impostada. Como si no hubiera más seriedad que la de no tomarse demasiado en serio.