la comprensión

mayo 31, 2011 Comentarios desactivados en la comprensión

Quien se preocupa de su imagen —quien pretende alcanzar la pureza aunque sea bajo la forma de una bondad intachable—, no puede soportar la caída. La mancha le resulta literalmente inadmisible. O, por decirlo de otro modo: la vergüenza le cubre por entero. En cambio, quien existe como quien se encuentra en medio de un combate —quien sabe que debe responder a una voz que no admite una negociación—, no tiene más remedio que levantarse. Sabe que el hecho de tener que responder no tiene que ver con su mérito, sino con el haber sido llamado a filas. Por lo común, ya cuenta con su miseria. Así pues, levántate y anda, si es que has caído. En definitiva, debes responder por la vida que te ha sido dada, sea cual sea su dignidad. No es de extrañar, pues, que esas palabras capaces de resucitar a los muertos solo fueran efectivas con aquellos que vivían a pelo, sin máscara, precisamente porque ya no podían esperar nada de sí mismos: los tullidos, los leprosos, las viudas, los huérfanos…, al fin y al cabo, esos manchados. Al resto nos espera la depresión, si es que la tara llega a ser demasiado visible.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo la comprensión en la modificación.

Meta