el fondo de la taverna
junio 4, 2011 Comentarios desactivados en el fondo de la taverna
¿Qué significa habitar entre sombras? Pues, al menos de entrada, tomar la parte por el todo. Creer, por ejemplo, que no hay nada fuera de la sonrisa, los ojos o el cuerpo de esa mujer. Pero lo cierto es que con esa sonrisa o esos ojos o ese va cuerpo van también sus miedos, sus impotencias, su mala fe. La mayoría del personal suele tratar con lo que le rodea como el consumidor con las cosas del super: como si hubiera algo sin tara. De este modo, no tendrá reparos en devolver el producto, si le sale con defectos de fábrica o renovarlo cuando envejece. Si puede, claro. Hasta aquí todo muy normal. Pero, por eso mismo, el destino del hombre o la mujer normales no será otro que el de una vida engrisecida por la resignación. Tarde o temprano, ya no podrán devolver el producto. Les faltarán las fuerzas o el poder adquisitivo. Ellos mismos habrán envejecido también. No es mala cosa preguntarse si este es el único juego que podemos jugar.