intríngulis
junio 13, 2011 Comentarios desactivados en intríngulis
Algo que quizá aún no hemos comprendido como modernos que somos es que el principio que todo lo iguala conduce al nihilismo. El mundo del significado es el mundo en donde la pequeñas diferencias se revelan como diferencias insalvables, un mundo en el que no todo es lo mismo. Para la razón última todo es, efectivamente, una y la misma cosa. Pero lo cierto es que para el hombre no todo debe ser lo mismo. No es lo mismo que Fred McDowell —toda la vida en un solo blues— que el koala. No es lo mismo Auschwitz que el nacimiento de tu hija. No estamos hablando solo de diferencias que tengan que ver con reacciones emocionales. Las reacciones están ahí. Pero también está ahí que Auschwitz no debe ser en absoluto aun cuando tenga que ser por aquello de que así son las cosas del mundo. Es obvio que nos resistimos a morir gaseados por pura visceralidad. Pero también es cierto que algunos se resistieron en medio del desánimo, esto es, sin fuerzas para reaccionar… en nombre de una vida que se muestra como sagrada donde no parece que haya un deux ex machina dispuesto a salvarla. Si todo es lo mismo, nada en verdad es. Si todo vale por igual, nada vale. Pero para quien posee un sentido de la vida, la vida se encuentra por encima de la nada como aquello que, precisamente, debe ser preservardo de la nada, sea cual sea la circunstancia. Y es obvio que la respuesta del instinto depende demasiado de la circunstancia como para que pueda valer como la fuente del valor.