escisiones
julio 5, 2011 Comentarios desactivados en escisiones
Quienes se encuentran cristianamente al pie del cañon —quienes responden a la llamada de los sinDios— suelen creer en Dios como si se tratara de un fantasma bueno. Esto es, sencillamente, así. Sin embargo, la verdad de su compromiso difícilmente se deja expresar en esos términos. Si Moisés llegó a escuchar el clamor de los esclavos como el clamor mismo de Dios fue porque Dios no se le reveló de otro modo. Dios solo se hace presente como llamada demencial. No es que primero intimemos con Dios y luego Dios nos diga qué debemos hacer. En realidad, precisamente, porque no podemos intimar con Dios como quien intima con un ángel de la guarda, la voz de Dios se identifica con la voz de los sinDios: es lo único que escuchamos en lugar de Dios cuando le invocamos, precisamente, en razón del sufrimiento de los hombres. Otra cosa es que humanamente tengamos que recurrir a las imágenes de Dios para poder ir tirando con la verdad. Pero esto solo hace que confirmar que existimos de espaldas a la verdad. Incluso allí donde la realizamos.