complejidad
septiembre 24, 2011 Comentarios desactivados en complejidad
Las cosas son francamente sucias. Nada se nos da en estado puro. Todo es mezcla. Como si los buenos y los malos estuvieran repartidos por igual tanto en el cielo como en el infierno. Así, por ejemplo, sobre el papel un hacker hace lo que no debe. Libera programas informáticos, comparte música, entra en casa ajena… Un hacker es simplemente un ladrón. Y, sin embargo, es muy posible que gracias a los hackers —los malos de esta película— las nuevas tecnologías, como suele decirse, no acaben siendo el medio de un renovado totalitarismo. Un hacker tarde o temprano acaba por encontrar una grieta en el sistema. Y es que en donde es posible entrar es posible salir.