esto es amor y lo demás son gaitas
octubre 11, 2011 Comentarios desactivados en esto es amor y lo demás son gaitas
Muchos cristianos están encantados con la definición de Dios como amor. Tan encantandos que parecen más dispuestos a creer en el amor, en el amor como hecho último, que en el amor de Dios. Y, sin duda, donde hacemos de Dios el nombre de otra cosa, tarde o temprano ya no sabremos qué hacer con Dios. No es casual que muchos de esos mismos cristianos acaben apuntándose al carro del reiki como si, al fin y al cabo, se tratara de lo mismo: de alcanzar una buena vibración. Pero solo donde Dios es Dios, donde Dios sigue siendo esa nada que sostiene el mundo, puede Dios revelarse como el amor —la entrega, el sacrificio, la inmolación— de un Crucificado. Únicamente porque el Crucificado carga con el peso de la trascendencia —la falta— de Dios, el Crucificado puede ser reconocido como la entera encarnación de esa trascendencia. O, por decirlo a la manera de Hegel, el espíritu es un hueso —Dios carga con el muerto— donde los huesos no indican nada de Dios… porque no hay nada de Dios más allá de esos huesos.