alto voltaje
octubre 21, 2011 § Deja un comentario
Si Dios es como la electricidad –si es cuestión de conectarse a Dios–, entonces Jesús de Nazareth, o bien porque metió los dedos en el enchufe durante más tiempo de lo habitual o bien porque recibió una descarga de un cable suelto, fue algo así como una bombilla humana, una especie de gusiluz y, en definitiva, un modelo, un ejemplo de vida… para aquellos que creen que de lo que se trata es de iluminar la oscuridad. Encarnar a Dios sería, pues, algo parecido a ir por la vida cargado de luz. El inconveniente de esta manera de ver las cosas es que no nos permite ver la crucifixión como el sacrificio mismo de Dios. Aunque puede también que quienes piensan que Dios es como la electricidad estén en lo cierto y, entonces, el cristianismo sea poca cosa más que un delirio.