lo uno por lo otro
noviembre 7, 2011 § Deja un comentario
Un cristiano no es cristiano porque tenga la misma experiencia de Dios que tuvo Jesús de Nazareth, al fin y al cabo un judío, sino porque experimenta a Jesús crucificado como Dios. Esa experiencia de Dios no podemos desestimarla, pues sin ella, sin su fracaso, en modo alguno podremos ver a Dios mismo como Crucificado. Pero lo cierto es que esa experiencia, cristianamente, no lo es todo. Un cristiano se encuentra sometido a la Cruz como quien se encuentra sometido a Dios. Es por esto que se hace difícil entender cómo hoy en día muchos cristianos se siguen dirigiendo a Dios como si Dios no se hubiera identificado de una vez por todas con el Crucificado. Y muchos menos entiendo a quienes dicen que un Dios clavado en una cruz es, en el fondo, lo mismo que la Nada del budismo.