limosnas
noviembre 9, 2011 Comentarios desactivados en limosnas
Puede que sea cierto que si todos diéramos un poco de lo que ganamos a quienes apenas tienen qué llevarse a la boca dejaría de haber pobreza. Supongamos además que todos efectivamente lo hiciéramos. Pero que el cristianismo es otra cosa puede verse en el hecho de que, mientras tanto siga habiendo pobres, ningún creyente puede quedarse tranquilo tras cumplir con su parte. Como nadie se sentiría tranquilo si supiera que su hermano sigue viviendo debajo de un puente, a pesar de haber ingresado unos cien euros en la cuenta de Caritas. Probablemente aún no nos hayamos dado cuenta de lo que supone creer que (un) cualquiera es, en verdad, tu hermano. Probablemente aún no hayamos entendido que el cristianismo es, literalmente, algo increíble, por no decir inadmisible, para quienes conservan un mínimo de dignidad. Pero, por eso mismo, no es casual que solo se sientan hermanos aquellos que nunca sabrán quién fue su padre.