ironía

noviembre 12, 2011 § Deja un comentario

Quizá sea verdad que el amor solo pueda comenzar tras el fracaso de los amantes. Es posible que el amor solo pueda darse como reconciliación. Pero lo cierto es que no cabe ninguna reconciliación donde quienes deben perdonarse su naufragio saben que eso, precisamente, es lo que deben hacer para que la historia tenga un buen final. Los amantes que durante la tormenta creyeren que tienen que pasar ese mal momento para que puedan luego perdonarse, difícilmente llegarían a soportarse. El sentido de la escena no pertenece, pues, a sus protagonistas. El propósito de la reflexión, el poder volver sobre los propios pasos mientras se avanza, es sin duda paralizante. Por eso no es causal que quienes sufren el veneno de una vida reflexionada tan solo puedan regresar a la escena irónicamente, esto es, con la sinceridad propia del buen actor. Y es que los mejores actores son aquellos que llegan a meterse en las incertidumbres del personaje, a pesar de haberse leído el guión. No es causal que algunos incluso les teman.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo ironía en la modificación.

Meta