Dios no es mamá
noviembre 22, 2011 § Deja un comentario
Cuando se encuentra sepultado por la vergüenza, decepcionado de sí mismo, un judío no busca el consuelo de una madre, sino la voz de un padre que le diga que debe hacer para recuperar la dignidad. Es por eso que un judío que esta convencido de haberle fallado a Dios no puede hacer otra cosa que ponerse en manos de Dios, esto es, del pobre que lo representa y preguntarle que debe hacer por él. Otra cosa es lloriqueo infantil. Por eso cierta visión del cristianismo se equivoca cuando, creyendo que Dios es antes que nada una madre, ofrece un consuelo infinito a quienes viven cubiertos de sus propios excrementos. La mujer que vió morir a sus hijos en las cámaras de gas en su lugar, ahora en vez de haber fundado un orfanato en Jerusalén seguiría en el regazo de aquél que, ofreciéndole una fácil compasión, estaba más pendiente de saciar su sensibilidad que de salvarla a ella de la miseria moral en el nombre mismo de Dios.