carpe diem
noviembre 29, 2011 § Deja un comentario
No es posible vivir el momento, si no vamos más allá del momento. Quien dice vivir el momento sin ser consciente de su final, no vive el momento sino, en cualquier caso, un amasijo de sensaciones. En definitiva, nada extraordinario. Pues acaso lo extraordinario solo pueda dársenos como el fracaso de lo ordinario en su intención de ser algo definitivo, excepcional.