ellos
diciembre 10, 2011 § Deja un comentario
A veces las preguntas son muy simples. En cristiano, solemos decir que el pobre nos juzgará. Que el sí o el no de nuestra existencia lo decidirá, por ejemplo, aquel desgraciado de la esquina que pide para poder seguir metiéndose en el estómago sus dos o tres tretabricks diarios de don Simón. Pero ¿hemos de entender que efectivamente habrá un día en que seremos juzgados junto al resto de la humanidad y este pobre hombre se encontrará frente a nosotros, aunque sea bajo la forma de un espectro, para decretar si nos salvamos o nos hundimos? Y si no es así tal cual, un cristiano honesto debería poder decirnos en qué sentido hemos de entender lo anterior.