Harper’s Bazaar
enero 6, 2012 § Deja un comentario
Dice Demi Moore en una entrevista reciente a propósito de su ruptura con Ashton Kutcher: «[mi mayor temor es] llegar al final de mi vida y sentir que no merezco ser amada. Que hay algo malo en mí. […] Me daba miedo ser abandonada. [Pero ahora no estoy dispuesta a permitir que] las heridas me conviertan en alguien que no soy.» Los miedos atávicos siguen, sin duda, ahí. La cuestión, no obstante, es si uno puede desprenderse de aquellos miedos contra los que, precisamente, se afirma a sí mismo.