incipit
enero 8, 2012 § Deja un comentario
Pero ¿no experimentamos en la profundidad de toda auténtica soledad que incluso más allá de toda sociabilidad —y precisamente ahí— existe una tensión entre el bien y el mal, entre la plenitud y la deficiencia, que me acompaña y está presente en el hombre individual? Y, con todo, soy constitutivamente incapaz de comprenderme como fuente definitiva de este decir sí y decir no a mí mismo, incapaz de comprenderme como el garante de la incondicionalidad que no poseo en este decir sí o no, pero que está ciertamente implicada en ello. El encuentro con la voz original, con quien pronuncia la voz original del sí y el no, no se puede sustituir por el encuentro de uno consigo mismo.