meditaciones cartesianas (1)
enero 16, 2012 § Deja un comentario
El yo es el fundamento de la certeza —de un saber legitimado por el método—, pero no de lo real, pues la exterioridad propia de lo real no se da en relación con las condiciones de receptividad del yo, sino como la puesta entre paréntesis del mundo que se corresponde, precisamente, con esas condiciones. La simple sospecha de que seamos lombrices que se preguntan si el mundo no será acaso distinto al sistema de sensaciones que capta nuestra piel —el único sentido de la lombriz— basta para que lleguemos a la conclusión de que la exterioridad no acaba de coincidir con el mundo.