meditaciones cartesianas (2)

enero 17, 2012 § Deja un comentario

Es posible que Descartes, a la hora de demostrar la existencia de Dios, no diga otra cosa que la siguiente: que la certeza del sí va con la certeza de la existencia del no-yo. Efectivamente, yo no puedo estar seguro de mí existencia más allá de mi actividad mental. La certeza de mí mismo es la certeza de mi propia finitud o limitación temporal, pues solo puedo estar seguro de que existo mientras dure mi pensamiento. Ahora bien, no podría experimentar la certeza de mi propia finitud, si no fuera en el marco de lo infinito. Así pues, en tanto que me encuentro a mí mismo, me encuentro a la vez inmerso en una pura exterioridad, en el seno de un ilimitado hay. Si puedo decir ciertamente que hay un afuera de mí mismo es porque puedo estar seguro de mi existencia mientras pongo en duda que haya un mundo que se corresponda con mis ideas acerca del mundo.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo meditaciones cartesianas (2) en la modificación.

Meta