LSD

enero 30, 2012 § Deja un comentario

El síntoma creyente: que la realidad no se encuentra de nuestro lado. Que lo tangible es en cualquier caso un simulacro. Que el mal es incomprensible en igual medida que el bien. Que no hay nada más real que un Dios que no puede acontecer más que como fin del mundo… No casualmente en la Antigüedad, el loco, el que sufría alucinaciones era visto, por lo común, como aquél que había cruzado el umbral. Será superstición para quienes no sepamos ver más allá de nuestras narices.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo LSD en la modificación.

Meta