critical mass
febrero 5, 2012 § Deja un comentario
La masa tiene vida propia. De hecho, una vida muy elemental. Sus impulsos se encuentran tan arraigados en los sustratos mas básicos de la existencia en que se hace impensable algo así como una educación de las masas. La masa no suele atender a razones. Es por eso que cuanto mayor sea el sentido de la propia individualidad, menor será el sentido de pertenencia a la masa. ¿Se trata de fermentarla? Quizá. Pero, no deberíamos olvidar que un individuo siempre nace del rechazo de lo general, de su congénita dificultad para reconocerse en lo que se dice, se hace, se piensa. Y quizá sea por eso que la individualidad vaya de la mano de una cierta sinvergüenza.