alter
febrero 10, 2012 § Deja un comentario
De lo otro en sí mismo —o, como suele decirse, de lo enteramente otro— no es posible tener una experiencia sensible. Pues tenerla significa, por definición, reducir su alteridad a las condiciones de mi receptividad. Tendrá razón el filósofo, el cual afirma, casi por defecto, el carácter inalcanzable de lo real. Como si la alteridad propia de lo real solo fuera visible a ojos del pensamiento.