afueras
abril 9, 2012 § Deja un comentario
Hay algo más trascendente que la trascendencia de un orden cósmico que no acabamos de comprender y es el silencio que abraza el cosmos por entero. No son, pues, las figuras arquetípicas de un orden las que configuran la experiencia de lo más vivo. Para quien ha dejado su infancia atrás no tiene otra oportunidad para alejarse del nihilismo que la que le concede el silencio mismo de Dios.